La localidad marinera de L'Escala ofrece gran diversidad de paisajes y asentamientos, que van desde núcleos urbanos modernos junto al mar, el casco antiguo o el cercano
pueblo medieval de Sant Martí. Son de obligada visita las ruinas griegas próximas de Empúries, con más de 2.000 años de antigüedad. En el año 218 a. de C., el ejército
romano, comandado por Cornelio Escipión, ocupó el poblado griego. En la época del emperador Augusto ambas ciudades se unieron bajo el nombre de Municipium Emporiae.
La población fue abandonada durante la segunda mitad del siglo III d. de C.
Las playas de arena fina, de poca profundidad, y las calas, son otro de los patrimonios de L'Escala. En sus aguas puede
practicarse el submarinismo, y descubrir tesoros como las Cuevas de Kim, a 12 metros de profundidad, o el barco hundido del
Marmoler, a 42 metros bajo las aguas. Las anchoas son el producto más preciado del lugar. En octubre, se celebran festejos que
giran alrededor de este manjar. Situado en un lugar privilegiado de la Costa Brava, l'Escala estalla en toda su esencia.
Sus primeros pobladores llegaron por mar y van fundar la antigua ciudad de Empúries, que acojo actualmente el Museo de
Arqueología de Cataluña.
Nace al siglo XVI como barrio pescador de Sant Martí d'Empúries, alrededor de un pequeño puerto entre las playas de Empúries y
la de Riells, y pasó a ser centro del municipio al siglo XVIII. El nombre de la villa proviene del topónimo Scala, que designa un
puerto natural por el refugio de barcas; una denominación a la cual hace honor y que invita a todo el mundo a descubrir que la
población es acogedora y está más viva que nunca.
L'Escala es una población que ha crecido equilibradamente en un marco privilegiado, dónde la historia y el desarrollo han sabido
convivir y trazar las líneas de proyección cabe al nuevo milenio.
Entre otras actividades, l'Escala ofrece disfrutar de sus calas y playas, participar a sus fiestas y tradiciones, escuchar los conciertos de verano, contemplar su paisaje y sus
magníficas vistas, pasear por su entorno, visitar las ruinas de Empúries, practicar todo tipos de deportes relacionados con el mar y la naturaleza... todo esto, claro está,
disponiendo de una amplia y variada oferta de alojamiento.
El mar y las playas bañadas por el sol, se convierten en ejes de la vida de habitantes y visitantes. L´Escala es paisaje y vestigios de escalenos de otros tiempos; es su casco
urbano, con el barrio viejo, el comercio, la gastronomía mediterránea y la vida que se respira. L'Escala es mar porque es y ha sido una villa eminentemente marinera; porque es
del mar de dónde extrae su tradicional fuente de riqueza -la pesca y la salazón de anchoas-; y porque es con las paseadas por la playa cuando se vive más intensamente y
íntimamente la conexión del mar en l'Escala.
L'Escala tiene un componente mágico difícil de definir. Quizás es la luz del atardecer... Lo cierto es que en l'Escala todo el mundo y
es bienvenido. Para numerosos forofos de la región una visita anual a las ruinas de Empúries supone un auténtico ritual. Uno no ha
de estar particularmente interesado en historia o en arqueología para sucumbir al encanto de las excavaciones de Empúries.
El nombre actual de Empúries proviene del término griego "Emporion" que significa centro de compras o centro comercial y
describe correctamente el propósito del lugar porque la ciudad estaba en su origen sita al delta antiguo del Fluvia, al cruce de varias
rutas comerciales y poseía un puerto natural que ofrecía una buena protección para las naves comerciales.
Una visita rápida puede realizarse en aproximadamente hora y cuarto, no obstante considere la posibilidad de alargarla un tanto más. Es recomendable evitar el sol del
mediodía en verano, pues no resulta fácil encontrar una sombra dónde sentarse. Si usted huye del calor elija un día de tramuntana y además de refrescarse podrá disfrutar de
unas vistas espectaculares del Golfo... Los griegos se establecieron aquí a principios del siglo VI antes de Jesucristo, y más tarde los romanos iniciaron la romanización de la
península (s.II aC) también desde este lugar, no solo por las razones estratégicas que los brindaba el Golfo, sino también por la indudable belleza de este enclave. Las
excavaciones se encuentran en dos kilómetros de l'Escala y a quinientos metros de St.Martí Empúries. Desde ambas poblaciones se puede accederse al recinto a través de
un paseo peatonal inaugurado como tal el año 92 con motivo de la llegada de la llama olímpica. Vale la pena hacer mención que tan sólo desde este paseo, que bordea las
playas de St.Martí, puede observarse un muelle helenístico en excelente estado de conservación (s.I A.C.) Si usted prefiere no obstante acceder en coche, tendrá que seguir (y
buscar) la indicación "Ruinas de Empúries" con atención, porque lamentablemente la señalización de este lugar clave de la historia de España resulta precaria, y muchos
intentos de visita acaban demasiado a menudo a Empuriabraba o Castelló Empúries...
Mientras que los griegos adaptaron sus construcciones al terreno los romanos diseñaron un plan urbanístico parecido a un tablero de jaques y hicieron que el terreno se
acomodara a sus necesidades. Con objeto de entretener a los residentes se construyó un Anfiteatro y un gimnasio así como comercios y tascas agrupadas alrededor del foro.
Las casas conservan numerosos mosaicos pinturas y ornamentación, puede verse con lo suficiente claridad la distribución de las mismas así como: el alcantarillado, una
fábrica de saladares, un Foro, un Anfiteatro y una Basílica entre otras muchas construcciones.
Necesario es mencionar la estatua de Asklepiós el dios de la medicina, en excelente estado de conservación, la imagen del cual representa a menudo a las ruinas, situada al
templo del mismo nombre. El nombre actual de Empúries proviene del término griego "Emporion" que significa centro de compras o centro comercial y describe correctamente
el propósito del lugar porque la ciudad estaba en su origen sita al delta antiguo del Fluvia, al cruce de varias rutas comerciales y poseía un puerto natural que ofrecía una buena
protección para las naves comerciales. Una visita rápida puede realizarse en aproximadamente hora y cuarto, no obstante considere la posibilidad de alargarla un tanto más. Es
recomendable evitar el sol del mediodía en verano, pues no resulta fácil encontrar una sombra dónde sentarse. Si usted huye del calor elija un día de tramontana y además de
refrescarse podrá disfrutar de unas vistas espectaculares del Golfo...