Figueras se halla ubicada en el extremo norte-oriental de Cataluña. Con una población de 35.000 habitantes, es la ciudad más importante de las cercanas a la frontera con Francia y articula un importante nudo de comunicaciones que la convierten en puerta de entrada y punto de parada obligada de viajeros y turistas que entran y salen del España.
Situada en el centro de una extensa llanura fluvial, Figueras es la capital de la comarca del Alto Ampurdán y actúa como centro económico comercial y sociocultural de la comarca. La vocación turística de la comarca convierte a Figueras en el centro neurálgico de la Costa Brava, una de les zonas turísticas más importantes de Cataluña.
Os invitamos a venir a Figueres, dónde todo se halla a punto para recibiros con los brazos abiertos. Los figuerenses nos hemos propuesto poner nuestra ciudad al servicio de todas aquellas personas que nos visiten. Figueres ofrece un campo de experimentación vital que combina todos los placeres del cuerpo con el goce del espíritu. Todo está previsto para que ningún turista tenga tiempo de aburrirse y para que la estancia entre nosotros sea una fiesta permanente.
Figueres vive bajo la mágica influencia del surrealismo, y por ello es la ciudad dónde cabe vivir toda clase de aventuras. El visitante que se deje seducir por sus encantos siempre deseará volver. Sí os parece increíble, venid y comprobadlo...
Figueres, capital de la comarca del Alt Empordà, se extiende sobre una llanura fluvial situada en el interior de la provincia de Girona. Conocida por ser cuna de Salvador Dalí, esta ciudad de hondas raíces catalanas ofrece al visitante la posibilidad de visitar el Teatro-Museo Dalí, dedicado al genial pintor surrealista. Una oferta cultural que se completa con varios museos y un calendario repleto de fiestas y eventos repartidos durante todo el año.
Figueres cuenta, además, con un importante patrimonio monumental en el que destacan sus viejas murallas medievales y el castillo de Sant Ferran, así como abundantes ejemplos de arquitectura modernista y neoclásica que aparecen diseminados por todo el centro de la ciudad.
A los muchos atractivos que posee Figueres, se une su privilegiada situación, lo que permitirá descubrir el gran potencial turístico que ofrecen las bellas localidades de la Costa Brava.
Situada a caballo entre el extremo oriental de la Cordillera Pirenaica y la Costa Brava, Figueres es una ciudad repleta de atractivos turísticos.
En las afueras, domina la ciudad sobre una colina el castillo de Sant Ferran, fortaleza que fue construida en el siglo XVIII. Sus colosales dimensiones, y sus más de tres kilómetros de perímetro, la convierten en una de las mayores de Europa. 
Castillo de Sant Ferran.
Pujada del Castell, s/n
Situado sobre una colina, al final de la subida del Castillo, es una fortificació militar de grandes dimensiones construida al siglo XVIII bajo las órdenes de varios ingenieros militares, entre los cuales destacan Pere M. Cermeño y Joan M. Cermeño. Ocupa una superficie de 32 hectáreas con un perímetro de 3.120 metros, y en las cisternas, situadas bajo el patio de armas, caben 40 millones de litros de agua. El castillo de Sant Ferran que tenía una capacidad para 6.000 hombres, y en la actualidad constituye un legado patrimonial de primer orden, el monumento de mayores dimensiones de Catalunya y la mayor fortaleza con baluartes del siglo XVIII en toda Europa. En el mes de julio de 1997 se abrió al público de manera regular con un servicio de visitas guiadas que muestran las características de la fortaleza. Por sus enormes dimensiones, por las sofisticadas técnicas constructivas dentro la ingeniería militar de la época, y por su excelente estado de conservación, la visita al castillo de Sant Ferran constituye una experiencia magnífica.
El casco histórico de Figueres queda delimitado por vestigios de su antigua muralla, levantada en la Edad Media para defender la villa. De época medieval se conservan bellos rincones como la plaza del Ayuntamiento, remodelada en estilo neoclásico y donde se alza el edificio consistorial, o el entorno del Carrer Magre, donde se ubicaba la antigua judería.
La Rambla es principal paseo y auténtico eje vertebrado de la ciudad. Esta animada vía comercial concentra los más ambiciosos proyectos arquitectónicos de los siglos XIX y XX, impulsados en su mayoría por la pujante burguesía local de entonces. Cabe destacar la gran profusión de edificios modernistas, como la Casa Cusí, la Casa Puig-Soler o la Casa Salleras; y de estilo neoclásico, entre los que hay que mencionar la Casa Bonaterra, la Casa del Cafè Progrés y la Casa Polideseia.
Dentro de la arquitectura religiosa, merece especial atención la iglesia de Sant Pere. Construido originariamente en estilo románico, el templo parroquial fue reedificado en el siglo XIV bajo cánones góticos. Posteriormente fueron añadidos algunos elementos tales como el crucero y el ábside, ambos del siglo XVIII.
Otros edificios de interés son la capilla de Sant Sebastià, de origen medieval y remodelada a principios del s. XVII, y el convento de los Caputxins, complejo edificado en el siglo XVIII.
El Teatro-Museo Dalí
Pero, sin duda, uno de los hitos históricos que más ha marcado la personalidad de la urbe fue el nacimiento de Salvador Dalí. El Teatro-Museo Dalí, situado en el antiguo teatro municipal, se convierte en una de las principales citas culturales de la ciudad. Diseñado por el propio artista, en él se recoge una importante exposición que, a través de numerosas obras, permiten realizar un recorrido por la trayectoria del que fue considerado como maestro del Surrealismo. El recinto fue ampliado con la Torre Galatea, donde murió el genial pintor.
Otros dos museos vienen a completar la amplia oferta cultural de Figueres: el Museo del Juguete de Cataluña, que expone una interesante colección de juguetes de diversas épocas, y el Museo de l’Empordà, donde es posible adentrarse en la historia y el arte de la comarca. Todo ello contribuirá a descubrir una urbe de hondas esencias catalanas, como lo demuestra su condición de cuna de la sardana, danza típica de Cataluña.
Comercio
Figueras es y ha sido una ciudad con vocación comercial. Fue la primera ciudad gerundense que dispuso de una zona comercial peatonal en el centro de la ciudad. Hoy día, el centro histórico, conocido como el Rovell de l’Ou, es un gran espacio comercial al aire libre que acoge una notable y diversificada oferta de tiendas de productos alimentarios, de tejidos y de confección así como de paramento para el hogar.
El millar de comercios de la ciudad atraen compradores de la comarca del Alto Ampurdán, las comarcas gerundenses y del sur de Francia. Es un comercio de calidad basado en el trato familiar que no excluye criterios más modernos e innovadores como las franquicias. Figueras ofrece la posibilidad de comprar paseando y pasear comprando.
La Asociación Comercio de Figueras vela por la modernización y la calidad del comercio en la ciudad.
El mercado semanal al aire libre es la forma más antigua de intercambio de productos y, en el caso de la fruta y la verdura, permite el contacto directo entre el productor y el comprador. Estas fórmulas de comercio no han perdido su vigencia ni su encanto, y desarrollan una reconocida función de relación social. El mercado de la ropa de Figueras es uno de los más importantes de las comarcas de Gerona y atrae un buen número de compradores del departamento.
